reforma constitucional en Chile

LUZ VERDE A LA REFORMA

Las protestas sociales de 2019 contra el sello neoliberal de las políticas gubernamentales respaldadas por la Constitución pusieron en marcha la reforma constitucional. Su aprobación por referéndum, el 25 de octubre pasado, con un 78% de síes, ha despertado el entusiasmo de quienes rechazan desde hace décadas este legado de Pinochet. Sin embargo, la participación del 50,9% refleja el escepticismo de una parte significativa de la población.

Datos

Antecedentes

En 1989 se derogó la parte que establecía un pluralismo político limitado que prohibía ciertas ideologías políticas, como el marxismo.

En 2005, se acabó con la figura de los senadores designados  por instituciones como las Fuerzas Armadas o la Corte Suprema.

En 2018, Bachelet inció un proyecto de ley para incluir la inviolabilidad de los derechos humanos, el derecho a la salud y a la educación, así como la igualdad salarial, que fue apartado por el ejecutivo de Piñera.

Los principales cambios que se quieren ahora

La principal demanda social es acabar con la privatización de servicios básicos como la luz, el agua, la educación y la salud, en aras de una mayor justicia social.

En el ámbito político, se desea mejorar la representatividad rebajando las mayorías de 2 tercios y 3 quintos necesarias para modificar la constitución.

Los representantes del pueblo mapuche (13%) aspiran a la creación de un estado plurinacional como el de Bolivia aue reconoce, entre otras cosas, el autogobierno de los pueblos indígenas en sus territorios ancestrales.